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Compartir una Sonrisa…Para hacer el BIEN

¿Alguna vez has escuchado sobre el efecto de sonreír? Se dice que es muy bueno para la salud física y mental, pero también tiene otros efectos no sólo en ti, si no en las personas que te rodean. Sería un gran detalle identificar los momentos que debemos compartir una sonrisa.

Compartir una sonrisa para hacer el bien_Rulo_Rodríguez

Sonreír es una expresión de un estado de ánimo en el que nos mostramos satisfechos y alegres. Muchas veces se olvida por el ritmo acelerado, lo pesado de un día largo de trabajo o alguna jornada de desgaste mental y física. Pero se puede hacer un esfuerzo extra para compartir un poco de alegría con las demás personas, como una especie de regalo hacia ellos con el simple objetivo de querer hacer el bien.

¿Qué te parece?

  1. Sonreír a los empleados. Aunque las cosas no estén saliendo del todo bien o hayas salido de una junta de resultados. Sonreír a las persona con las que convives en el trabajo abrirá la puerta de la confianza.
  1. Sonreír a los empleado públicos. Lo se, muy difícil, pero se pueden lograr grandes cosas y no me refiero a tener algún privilegio especial en la fila o para agilizar algún trámite. Imagina la cantidad de personas que atienden estos empleados y las situaciones a las que se enfrentan. Ten por seguro que una sonrisa les ayudará a sobrellevar mejor la jornada y eso es un regalo muy grande.
  1. Sonreír en los días de mal humor. Te puede ayudar a mejorar la perspectiva de las cosas, y a evitar problemas. Recuerda que cuando se está de mal humor se pueden toma malas decisiones o dejar pasar buenas oportunidades, además de desgastar una buena relación incluso con los que más amas.
  1. Sonreír a las personas invisibles. El cuidador de coches, el policía, el jardinero, la señora de limpieza, aquellos que por su estatus social o por su profesión parecieran no ser importantes. Créeme, si regalas una sonrisa a estas personas que por lo regular son invisibles para la mayoría, habrás hecho un gran acto de caridad.
  1. Sonreír a tu cónyuge e hijos. No esta permitido bajo ninguna circunstancia, negarle tu sonrisa a la familia, por cualquiera que sea tu estado de ánimo.

También debes de tener mucho cuidado con algún tipo de sonrisas que para nada alegran el día de las demás personas.

 No te permitas:

  1. Una sonrisa burlona con la que subrayas los defectos o equivocaciones.
  2. Una sonrisa hiriente con la que molestamos.

Existe una sonrisa que de la que jamás te debes de olvidar: La sonrisa con la que puedes suavizar tantas situaciones tensas. ¡Vaya que es muy necesaria!

Puedes hacer un balance al final del día de estas sonrisas, recuerda que es un forma de compartir lo mejor de nosotros con aquellos que no han sido tan favorecidos. Estamos en deuda con ellos.

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